El Salvador en Breve

Introducción

Bahía JiquiliscoFoto PNUD/ Mauricio Martínez

El Salvador es el país más pequeño de América Latina. Su capital es San Salvador, su idioma oficial es el español y desde 2001 la moneda en circulación es el dólar estadounidense.

Está ubicado en la zona tórrida, al norte de la línea Ecuatorial y al Oeste del Meridiano de Greenwich. Su extensión territorial es de 20,742 kilómetros cuadrados. Limita al norte con la República de Honduras, al sur con el Océano Pacífico (321 km. de costa), al este con la República de Honduras y la República de Nicaragua (con el Golfo de Fonseca de por medio) y al Oeste con la República de Guatemala.

El clima es tropical, con una estación lluviosa de mayo a octubre y una seca, entre noviembre y abril. El territorio es montañoso, por lo que suele ser vulnerable a fenómenos telúricos de gran intensidad. El último sismo de gran magnitud que produjo serias pérdidas humanas y materiales se registró en enero de 2001, con una réplica un mes después.  El país también es proclive a ser afectado por huracanes, tormentas y depresiones tropicales.

La población de El Salvador es de 6 millones 216,142 habitantes (2011) y el 62% reside en zonas urbanas.  El país está formado por 262 municipios repartidos en 14 departamentos, entre los cuales destacan La Libertad, Sonsonate, Cuscatlán y San Salvador por contar con la mayor densidad poblacional.

La mayoría de la población salvadoreña es joven, con un 63.7% de personas menores de 30 años de edad. Las mujeres son el 52.8% de la población.

En los últimos 30 años, cada año unos 60,000 salvadoreños (1% de la población) se han ido a vivir a otro país. Se estima que alrededor de 2.5 millones de salvadoreños viven en el exterior, la mayor parte de ellos (85%) en Estados Unidos.

Historia

Los primeros habitantes de El Salvador fueron los Pocomanes, Lencas y Pipiles, que se asentaron en las zonas centrales y occidentales del país a mediados del Siglo XI.

En 1522, el Almirante español Andrés Niño llegó al Golfo de Fonseca y en 1524, el capitán español Pedro de Alvarado empezó la conquista de Cuzcatlán. En 1525, en un sitio llamado La Bermuda, cercano a la ciudad de Suchitoto, se estableció la villa de San Salvador y no fue hasta 1546 que se le otorgó el título de ciudad.

El país alcanzó su independencia de España el 15 de septiembre de 1821, cuando se firmó el Acta de Independencia de Centroamérica. Sin embargo, no fue hasta 1824 que se constituyó la República Federal de Centroamérica y hasta 1841, que se proclamó El Salvador como República soberana e independiente.

Su primera gran apuesta económica fue la producción y exportación de añil, que alcanzó su apogeo durante el siglo XVII. El Salvador se convirtió en el productor más importante de añil en la región.

En el periodo de 1871 a 1931 se sucedieron gobiernos liberales  que expandieron el cultivo del café, que había cobrado auge con la privatización de las tierras comunales y ejidales (1882), que pasó a convertirse en el primer producto de exportación. Este bien sigue siendo importante para el comercio del país.

En 1929 sobrevino una crisis económica debido a la caída de los precios del café en el mercado internacional. Este fue el detonante de un levantamiento indígena y campesino, ocurrido en enero de 1932, que fue cruelmente reprimido. Entre 1931 y 1979 se dieron una serie de gobiernos militares autoritarios, ciclo que cerró con un golpe de estado al general Carlos Humberto Romero y la instauración de una Junta Revolucionaria de Gobierno.

El ambiente político autoritario de la década de los 70, la caída internacional del precio del café y los consiguientes problemas económicos, así como los constantes fraudes electorales fueron algunos de los aspectos que desencadenaron una guerra que se prolongó entre 1980 y 1992 dejando alrededor de 75,000 víctimas.

Las primeras elecciones democráticas se celebraron en 1984 cuando fue elegido como presidente José Napoleón Duarte. Sin embargo, estas se dieron en medio de la guerra civil.


El 16 de enero de 1992, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), formado por cinco agrupaciones armadas, y el gobierno bajo el mandato del presidente Alfredo Cristiani, del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), firmaron los Acuerdos de Paz, en Chapultepec, México.

La Presidencia de la República fue mantenida por ARENA durante los siguientes 20 años. En 2009, el FMLN, alcanzó la Presidencia de la República y marcó en la historia el primer gobierno de izquierda.

El actual presidente de la República, Mauricio Funes Cartagena, finaliza su periodo en 2014.

Avances y retos

Desde la firma de los Acuerdos de Paz, el país ha avanzado en el camino de la democracia y el desarrollo humano, pero aún tiene muchos desafíos pendientes para mantener un crecimiento sostenido de su economía y lograr oportunidades equitativas,  seguridad, educación y participación política para su población.

Según el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2013, El Salvador es el país de América Latina que más aumentó el valor del Índice de desarrollo Humano entre 1990 y 2012 (aumento de 0.152).  

El avance se evidencia en importantes logros como la reducción de la tasa de analfabetismo de personas de 10 años o más, que descendió de 28% en 1992 a 13% en 2011. En ese periodo también se redujeron a la mitad las tasas de deserción y de alumnos que repiten grado en educación básica.

Asimismo, aumentó la tasa de alfabetización de personas entre 15 y 24 años de edad; subió el porcentaje de estudiantes que inician el primer grado y finalizan el sexto; aumentó la tasa neta de matrícula y la escolaridad promedio.

En el área de salud y nutrición se redujeron significativamente la tasa de mortalidad infantil y la desnutrición entre niños menores de cinco años.
    
El porcentaje de población con acceso a agua potable por conexión domiciliar subió 30% entre 1991 y 2011; mientras que el porcentaje de hogares en situación de déficit habitacional bajó de 55% a 29%.

Pese a estos resultados positivos, los retos que se vislumbran son todavía considerables.  

Desde el estallido de la crisis financiera y económica internacional (2008) a la fecha, El Salvador registra un pobre desempeño en sus principales indicadores socioeconómicos. El IDH se ha estancado, el PIB ha crecido a una tasa promedio anual de 0.5% y la pobreza de ingresos ha aumentado, regresando al observado diez años atrás.

Con niveles de déficit fiscal que superaron el 4% en los últimos dos años, la deuda pública aumentó al 56% del PIB y las finanzas públicas se encuentran en una trayectoria de insostenibilidad, con un alto riesgo de que el gobierno caiga en una situación de insolvencia.

En un contexto de lento crecimiento de la economía, la generación de trabajo decente sigue siendo un gran desafío. De cada cien personas que forman parte de la población económicamente activa (PEA), 7 están desempleadas y 44 subempleadas (con ingresos inferiores al salario mínimo vigente en el sector económico en el que laboran).  

Únicamente la quinta parte de la fuerza laboral cuenta con trabajo decente y solamente el 28% de la PEA es cotizante para recibir una pensión.

Los altos niveles de criminalidad e inseguridad y la vulnerabilidad medioambiental del territorio también están entre los grandes problemas que tiene que enfrentar el país.