La urgencia de actuar para salvar a los océanos/ José Vicente Troya

02 jun 2017

La urgencia de actuar para salvar a los océanos/José Vicente Troya

¿Y si el azul se desvanece y todas las aguas del mar se vuelven marrones, los corales se tornan blancos, los pastos marinos se marchitan, los manglares se van y los espacios de vida desaparecen?

Esto está ocurriendo a velocidades aceleradas y con ello la humanidad está perdiendo un sustento esencial para sus economías, seguridad climática y soberanía alimentaria. Se estima que los océanos producen un valor equivalente a 3 trillones de dólares cada año en concepto de bienes y servicios ecosistémicos para la humanidad, que ellos proveen el 20% de las proteínas que consumen 3 mil millones de personas y que 1 de cada 10 personas en el mundo obtiene sus medios de vida sostenibles de la pesca y la acuicultura.

Desafortunadamente, la pesca está declinando. El 80% de todas las pesquerías se encuentra en estado de colapso, en estado de sobre-explotación o plenamente explotado. La contaminación de los mares observa un crecimiento alarmante, especialmente aquella originada en el exceso de la fertilización de las aguas por actividades humanas a causa de los fertilizantes agrícolas y aguas servidas que terminan en el mar y que están provocando que los océanos empiecen a tener zonas sin vida. Lo mismo acontece con aquella contaminación procedente de los desechos plásticos, lo cual, a un ritmo de acumulación anual de 10 millones de toneladas métricas, pueden conducir a que, en el año 2050, los mares terminen conteniendo más plásticos que peces–medidos en peso.

Si no se actúa urgentemente, la tendencia puede volverse irreversible. A partir de este reconocimiento se celebrará la Conferencia Global de Océanos del 5 al 9 de junio en la sede de la ONU en Nueva York para que los países informen sobre qué medidas están tomando para salvar los océanos.

En esta conferencia los esfuerzos se centrarán en asegurar la conservación y uso sostenible de los océanos tal como se declara en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 14. Este objetivo junto a los otros ODS constituyen la agenda de desarrollo sostenible a la cual se comprometió la humanidad en septiembre de 2015. Muchas de las metas de los ODS tienen al año 2030 como horizonte para su cumplimiento. Pero en el caso de los océanos la situación es tan apremiante que el 2030 ya sería demasiado tarde.

Por eso hay que actuar ya.

Países de América Latina y el Caribe se están organizando para administrar conjuntamente espacios marinos que no conocen fronteras y que requieren de una gestión compartida. En alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), varios países de la región que comparten grandes ecosistemas marinos como el Mar Caribe o la Corriente de Humboldt están haciendo importantes avances en enfrentar aspectos clave de las fuerzas del mercado que alientan la sobre-pesca, así como abordar los problemas de gobernanza en la gestión de las pesquerías que afectan a estos recursos y a los ecosistemas y biodiversidad marina y costera.

Tales acciones tienen lugar en una región en donde los ecosistemas marinos constituyen la base de la economía de muchos países, particularmente en el caso de los estados insulares. La región registra avances importantes como la existencia de 756 áreas marinas protegidas, con compromisos nacionales de expandirlas. En el Caribe varios países han empezado a destacar la importancia que tienen los océanos dentro de su agenda de desarrollo y han comenzado a hablar de una economía azul: la importancia estratégica que tienen los bienes y servicios de sus mares para las economías nacionales y la necesidad de hacer un uso social y ambientalmente sostenible de ellos. En el Caribe hay un firme compromiso para que el 20% de las áreas costeras sea declarado bajo conservación.

En preparación a la Cumbre de los Océanos, con el apoyo del PNUD se están realizando 25 consultas nacionales, de las cuales nueve tienen lugar en nuestra región. Constituyen una oportunidad para que los gobiernos, sociedad civil, sector privado y academia informen sobre sus compromisos y contribuciones, como es el caso de las acciones de reducción de la contaminación, apoyo a pesquerías sostenibles y creación de mejores condiciones para los pescadores artesanales y sus familias, protección de la biodiversidad y ecosistemas marinos, y eliminación de subsidios a actividades perjudiciales al océano y sus recursos, entre otras.

La meta es conseguir el registro de al menos 1000 contribuciones de Gobiernos, ONGs, sector privado y academia en la Plataforma de los Compromisos Voluntarios de la Conferencia Mundial de Océanos.  https://oceanconference.un.org/commitments/register/

Ahora es el momento de actuar para salvar los océanos y todas las vidas que de ellos dependen. Actuemos ya. Antes que el azul se desvanezca.

*José Vicente Troya es Especialista del PNUD en Gobernanza de Agua y Océanos para América Latina y el Caribe