Hacienda ganadera se convirtió en proveedora de una gran empresa

agroindustria, hombre y vacas
Hacienda Las Margaritas mejoro sus procesos de alimentación y ordeño del ganado, así como la administración de su negocio gracias al Programa de Desarrollo de Proveedores. Foto PNUD/Mauricio Martínez

Los hermanos Juan y Gil Aguirre se dedican a la producción de leche en la Hacienda Las Margaritas de la zona sur de Ahuachapán, desde la década de los ochenta.

Heredaron la empresa de su familia y se acostumbraron a  trabajar de manera informal y empírica, sin controles de calidad, sin contabilidad ni planificación. Su negocio no crecía. “No nos preocupábamos por producir más. Nos habíamos estancado”, dice Gil.

El panorama cambió en 2012 cuando Las Margaritas fue seleccionada junto a otras tres haciendas ganaderas de Ahuachapán para formar parte del Programa de Desarrollo de Proveedores (PDP), una iniciativa impulsada  por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en conjunto con el Ministerio de Economía y la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador.

Aspectos destacados

  • Las pequenas y medianas empresas representan el 99.6% de las empresas de El Salvador.
  • Estas generan el 65.5% del empleo nacional.
  • Desde 2009, PDP ha apoyado a más de 200 pequeñas y medianas empresas.

A través de asistencia técnica, el programa fortalece la competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYME) y las convierte en proveedoras de grandes empresas.  Articula encadenamientos productivos formados por una empresa cliente o tractora y un grupo de entre 4 y 10 MIPYMES proveedoras.

“Se integra e incluye a las empresas tradicionalmente excluidas o con dificultades para entrar en mercados formales”, explica Godofredo Pacheco, coordinador del programa.

El programa  trabaja con las MIPYMES durante un periodo de 10 meses, para ayudarlas a superar sus dificultades para cumplir con los requisitos de compra de las empresas tractoras. Estos retos  están asociados con temas de calidad, entregas a tiempo,  productividad,  rentabilidad y  costos de producción.

Hacienda Las Margaritas pasó por una serie de procesos para elevar su competitividad y convertirse en proveedora de una de las empresas de productos lácteos más importante del país, Agroindustrias San Julián.  Mejoró sus controles de calidad e higiene, así como la contabilidad y administración de su negocio.

Los cambios impactaron su productividad y rentabilidad. Antes de incorporarse al PDP, producía 700 botellas de leche mensuales durante el verano y 1,000 durante el invierno; un año después su producción alcanzó  1,000 botellas en verano y 1,500 en invierno.  Esto representó un aumento promedio de $18,000 en sus ingresos mensuales, gracias también a que Agrosania les compra a mejor precio.

“Uno se crea un paradigma de que no puede trabajar para una empresa grande, pero poco a poco se va quitando esos muros”, afirma Gil.
Desde su implementación en 2009, el PDP ha beneficiado a 200 MIPYMES de sectores como alimentos y bebidas, farmacéutico, agroindustria, transporte, calzado, productos lácteos, industria de la construcción y servicios de alimentos.

El Ministerio de Economía ha adoptado la metodología  del programa. Haití y Colombia han replicado el modelo PDP de  El Salvador. Uruguay, Honduras, Cuba y Nicaragua y algunos países de África han mostrado interés en conocer la experiencia salvadoreña y replicarla.

PNUD En el mundo

Estás en PNUD El Salvador 
Ir a PNUD Global