IDHES 2016 generará propuestas para potenciar a la juventud como constructora de paz

25-feb-2016

Fotografía PNUD El Salvador

El Consejo Directivo del Informe sobre Desarrollo Humano de El Salvador (IDHES), en su quinta reunión, reflexionó en torno al enfoque y los conceptos centrales de análisis para el Informe 2016, el cual versará sobre el tema de juventudes y la construcción de sus capacidades para ser resilientes frente a las violencias que se viven en el país.

El equipo técnico propuso al Consejo que durante la etapa de investigación de campo se enmarquen esos desafíos desde una perspectiva de violencia multidimensional. La juventud es ciertamente víctima de la inseguridad en forma de violencia interpersonal o sexual, pero también las escasas oportunidades   de  participación política, la inserción laboral precaria, el bajo acceso a la educación de calidad y pertinente, así como la alta tasa de migración son formas de violencias estructurales y simbólicas que favorecen la primera.

La investigación  busca proponer acciones, protagonizadas por diferentes actores de la sociedad que permitan construir capacidades de resiliencia en las juventudes y que les habilite para ser actores y gestoras del desarrollo humano en el país, a pesar del contexto de exacerbada violencia.

“El concepto de resiliencia humana lo entendemos como el desarrollo de capacidades que les permite a las personas lidiar, enfrentar y sobreponerse a las adversidades, sin comprometer sus derechos, sus opciones actuales y futuras de desarrollo. Desde esa perspectiva se le da mucho peso a las circunstancias individuales, pero también a la relación del individuo con el entorno y su empoderamiento para participar en los procesos de desarrollo e influir en lo que afecta su vida”, detalló la coordinadora del IDHES, Carolina Rovira.

Rovira también explicó que las fuentes de vulnerabilidad para las juventudes son individuales, familiares, comunitarias y estructurales; por tanto la resiliencia juvenil debe ser analizada de cara a la violencia pero sin olvidar que las amenazas son diferenciadas según la situación que cada joven vive.

A partir del análisis, el IDHES buscará posicionar a las juventudes como constructoras de paz, es decir, como una ciudadanía consciente de su realidad, que quiere transformarla. “Buscamos que las juventudes no sean vistas como víctimas y victimarios, sino como sujetos de derechos humanos fundamentales, actores de la transformación, conscientes y gestores de desarrollo humano en el país”, apuntó Rovira.