Cuaderno de Desarrollo Humano aborda desafíos en seguridad alimentaria y nutricional

22-jul-2016

Las mujeres están entre los grupos que el cuaderno identifica como más vulnerables a la inseguridad alimentaria. Fotografía PNUD: El Salvador/Mauricio Martínez

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentaron el cuaderno “Seguridad alimentaria y nutricional: camino hacia el desarrollo humano”, que analiza los factores que explican la vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria y nutricional y explora cómo estos se distribuyen y convergen en el territorio nacional, así como quienes la sufren o tienen más probabilidad de sufrirla.  

En 2014, el 49.4% de los hogares salvadoreños enfrentaron algún tipo de inseguridad alimentaria (30.2 % leve, 13.6 % moderada y 5.6 % severa).

En el marco analítico del estudio se aborda la problemática de la inseguridad alimentaria y nutricional en el país bajo el enfoque de vulnerabilidad en un sentido holístico, mostrando paradojas como la de producir alimentos y padecer hambre y malnutrición. Según el documento, Ahuachapán y Usulután están entre los departamentos que más contribuyen a la producción de granos básicos, pero también entre los cinco con mayor incidencia de inseguridad alimentaria severa.

El documento también aborda la relación entre las personas jóvenes rurales y la producción agrícola, así como las limitantes que se este grupo poblacional dado el poco acceso a educación, barreras para acceder a la tierra y pocas oportunidades de obtener servicios financieros.

“Es importante resaltar que el cuaderno, además de presentar datos estadísticos, captura la angustia de los hogares que deben comer salteado por falta de recursos económicos, la dificultad de decidir la distribución de alimentos en la familia a veces inequitativamente y de manejar el vacío del hambre o el tedio de comer lo mismo. También relaciona los efectos del hambre con la convivencia en el sentido de pertenencia, inclusión y racionalidad”, afirma Christian Salazar, Representante Residente del PNUD y Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en El Salvador. 

Al final del cuaderno se señalan aspectos relacionados con la institucionalidad, describiendo los avances nacionales en políticas públicas en la lucha por la seguridad alimentaria y nutricional y la garantía del derecho a la alimentación adecuada, así como los desafíos, enfatizando la necesidad de políticas públicas integrales.

“Se realizó un análisis considerando aspectos cualitativos y cuantitativos, utilizando datos de la Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria para El Salvador y comparando estos resultados con la situación de pobreza multidimensional de los hogares.  El estudio confirma que 7 de cada 10 hogares con inseguridad alimentaria y nutricional están también en situación de pobreza multidimensional, por lo que enfrentan múltiples carencias”, asegura Nancy Argueta, analista de políticas de Desarrollo Humano, PNUD.

El documento pretende ser un importante insumo para la reflexión y para el diseño de políticas públicas, en el marco del compromiso adquirido por El Salvador junto a otros 192 países de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030 y especialmente con el ODS 2 que promueve llegar a Hambre Cero.