ONU y Gobierno visitan proyecto de apoyo a personas afectadas por la sequía

31-may-2016

Fotografía de PNUD El Salvador

Usulután. Con el fin de dar a conocer los resultados del proyecto “Respuesta humanitaria a personas afectadas por la sequía de 2015”, el Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez; el Coordinador Residente de las Naciones Unidas, Christian Salazar; y la Jefa de Oficina Regional de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), Wendy Cue, visitaron Usulután, uno de los municipios donde se ejecuta este proyecto.

Las acciones han sido implementadas por cuatro agencias de Naciones Unidas (UNICEF, FAO, PMA y PNUD) junto al Gobierno de El Salvador, en 14 municipios de los departamentos de Morazán (Cacaopera, Chilanga, Guatajiagua, San Francisco Gotera y San Simón), San Miguel (Ciudad Barrios, Lolotique y San Miguel) y Usulután (Berlín, Concepción Batres, Jiquilisco, Jucuapa, Jucuarán y Usulután). En esta respuesta humanitaria se ha invertido US$ 2.71 millones provenientes del Fondo Central de Respuesta a Emergencias (CERF), un fondo global establecido por las Naciones Unidas, que se ejecuta con los agentes humanitarios de cada país, contribuye a una mejor coordinación y facilita una respuesta estratégica y eficaz.  

Uno de sus componentes ha sido el de asistencia alimentaria, por medio del cual 6,523 familias recibieron un bono a través de una tarjeta cargada con US$ 61.50 mensuales para la compra exclusiva de alimentos en un comercio de la localidad. Adicionalmente, se orientó a las personas en aspectos como su uso correcto, economía familiar y buenas prácticas de alimentación e higiene. Esto permitió a las y los participantes la selección de sus alimentos y la diversificación de su dieta, y generó un ahorro del 15% en el almacenaje, manejo y distribución de alimentos, que se transfirió a las personas beneficiarias.

También se ha dado vigilancia nutricional a 15 mil niños y niñas, menores de 9 años y se ha dotado a los 7 hospitales de estos departamentos de los insumos necesarios para atender los casos de desnutrición moderada y severa. Asimismo, se han distribuido los insumos y la asistencia técnica necesaria para que 5,000 familias afectadas puedan establecer huertos familiares, y se han entregado 450 sistemas de cosecha de agua y 425 sistemas de riego por goteo para una mejor producción y para el uso eficiente del agua en sus huertos.

Otro apoyo brindado ha sido la instalación de 300 tanques comunitarios con los que 6,000 familias podrán disponer de agua segura en cantidad y calidad para consumo, dado que en la mayoría de comunidades los pozos y fuentes de agua se han secado. Adicionalmente, se les orientó en temas como su cloración y uso adecuado, eliminación de zancudos e información sobre el zika.

Todo este proyecto se ha hecho con un fuerte espíritu solidario y de colaboración entre las diferentes agencias de Naciones Unidas, los distintos niveles de gobierno: nacional, departamental y local, los socios implementadores y las comunidades y personas participantes.

Durante el evento de cierre de la visita, en el Hospital Nacional “San Pedro”, el Coordinador Residente de las Naciones Unidas afirmó que se debe complementar estos proyectos con una política de resiliencia y adaptación al cambio climático de largo plazo “Mitigar y eliminar los impactos negativos de la sequía en la población en forma sostenible requiere  grandes cambios en el manejo de la agricultura y la protección del medio ambiente”, dijo, a la vez que aseguró que el Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (CONASAV) es el espacio de diálogo multisectorial llamado a lograr los consensos para solucionar de forma sostenible problemas como la sequía y el acceso al agua.