A pesar del progreso alcanzado, la pobreza extrema y la exclusión persisten en América Latina y el Caribe: informe del PNUD

21-mar-2017

El progreso alcanzado deja atrás a millones de personas, entre ellos mujeres y grupos indígenas, y esta brecha puede ampliarse a menos que se eliminen aquellos obstáculos al desarrollo profundamente arraigados, como la violencia, la discriminación y la desigualdad.

Estocolmo/San Salvador – Los extraordinarios avances realizados en materia de desarrollo humano durante los últimos 25 años en América Latina y el Caribe ocultan un progreso lento y desigual en el caso de ciertos grupos. Para garantizar un desarrollo humano sostenible para todas las personas, resulta necesario centrar los esfuerzos sobre quienes hasta ahora han sido excluidos y adoptar medidas para enfrentar las barreras que los marginan.

Estas son algunas de las conclusiones principales del Informe sobre Desarrollo Humano 2016, que lleva por título “Desarrollo humano para todas las personas”, publicado hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El Informe constata que, aunque el promedio de desarrollo humano mejoró considerablemente en todas las regiones entre 1990 y 2015, una de cada tres personas en el mundo sigue viviendo con bajos niveles de desarrollo humano, medido por el Índice de Desarrollo Humano (IDH).

“El mundo ha recorrido un largo camino en la reducción de la pobreza extrema, la mejora del acceso a la educación, la salud y el saneamiento, y la ampliación de las posibilidades de las mujeres y las niñas”, dijo hoy la Administradora del PNUD, Helen Clark, en la presentación oficial del Informe en Estocolmo. “Sin embargo, estos avances son el preludio del siguiente desafío, posiblemente más difícil, de velar por que los beneficios del progreso mundial lleguen a todo el mundo”.

Según el Informe, América Latina y el Caribe disfruta de elevados niveles de desarrollo humano entre las regiones en desarrollo, solo detrás de Europa y Asia Central. Sin embargo, cuando se ajusta por la desigualdad, el IDH de la región se reduce casi un 25% debido a la distribución inequitativa del progreso en desarrollo humano, en particular respecto de los ingresos.

Entender los patrones de desventaja en la región

En consonancia con las conclusiones del Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe de 2016, el Informe mundial de 2016 también muestra que determinados grupos sufren desventajas sistemáticas en la región, y, en el caso de algunos, es probable que la brecha se amplíe con el tiempo, puesto que son los grupos que se ven más afectados por eventos adversos y las crisis.

"Este Informe muestra que las vulnerabilidades son acumulativas. Una mujer, rural e indígena a quien no se le reconozca el derecho a la tierra, por ejemplo, enfrentará una combinación de desventajas”, dijo Jessica Faieta, Directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe. “Tenemos que examinar de manera pormenorizada los promedios —incluidos los que parecen indicar que vamos por buen camino— para ver a quién se está dejando atrás y por qué. Y debemos considerar prioritario atender a esos grupos con el fin de garantizar el desarrollo humano para todas las personas”.

Las mujeres, por ejemplo, son en general más pobres en América Latina y el Caribe. Al respecto, el Informe señala que han sido tradicionalmente desfavorecidas porque asumen la mayor parte del trabajo de cuidado no remunerado, lo que les deja poco tiempo para desarrollar una carrera profesional e incorporarse al mercado laboral. Además, ocupan sólo el 28% de los escaños parlamentarios, y conforman únicamente el 37% de legisladores y altos funcionarios.

Otros grupos desfavorecidos examinados en el Informe son los habitantes de las zonas rurales, los indígenas, las personas con discapacidad y la comunidad de personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI).


La seguridad sigue constituyendo una grave preocupación

La seguridad sigue siendo un problema en América Latina y el Caribe, la región en desarrollo más urbanizada del planeta, con casi 80% de la población viviendo en zonas urbanas.

La tasa de homicidios de la región, que asciende a 21,6 por cada 100.000 personas, es 14 veces superior a la tasa más baja de Asia Oriental y el Pacífico. En diez países caribeños, el porcentaje de niños varones en edad escolar que admitieron su pertenencia a bandas estaba entre el 17% y el 24% en 2012. Las mujeres siguen sufriendo numerosas amenazas físicas y psicológicas. Según una encuesta de opinión, solo el 40% de la población de América Latina y el Caribe se siente segura.

Es hora de hacer frente a los obstáculos al desarrollo profundamente arraigados

El Informe hace un llamado para que se preste mucha más atención al empoderamiento de las personas más marginadas de la sociedad y se reconozca la importancia de darles mayor voz y participación en los procesos decisorios.

El Informe también pide mejores análisis para fundamentar las acciones, incluyendo un mayor énfasis en la evaluación del progreso en ámbitos como la participación y la autonomía. Además, resulta esencial disponer de datos desglosados por características como el lugar, el género, la situación socioeconómica y la etnia, para saber a quién se está dejando atrás.

“Pese a las brechas de progreso, el desarrollo humano universal es alcanzable”, afirmó Selim Jahan, Director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano y autor principal del Informe. “En los últimos decenios hemos sido testigos de logros en desarrollo humano que antes se consideraban imposibles”.

El Informe hace hincapié en la importancia que reviste la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible a la hora de aprovechar estos avances, y señala que la Agenda 2030 y el enfoque de desarrollo humano se refuerzan mutuamente.

El Salvador: un país de Desarrollo Humano Medio
El Informe Mundial de Desarrollo Humano 2016 ubica a El Salvador entre los países de desarrollo humano medio con un IDH de 0.68, que se ha incrementado desde 1990 en un 28.5%. Se ubica en la posición 117 de 188 países.

Cuando se consideran las desigualdades, el valor del IDH de El Salvador disminuye un 22.2%, que es menor a la reducción observada en América Latina y El Caribe. El Informe registra una brecha en el desarrollo humano entre hombres y mujeres en el país, los hombres alcanzan un IDH de 0.691, mientras las mujeres 0.663.

“Estamos convencidos de que en El Salvador, alcanzar el desarrollo humano para todos y todas sí es posible, con la adopción de políticas nacionales que atiendan prioritariamente a aquellos que se han quedado atrás”, aseguró el Representante Residente del PNUD en El Salvador, Christian Salazar Volkmann.

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