Declaración de Helen Clark con ocasión del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia

17-may-2016

Fotografía de PNUD Nepal

Este año, el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia está centrado en sensibilizar sobre la salud y el bienestar mental de personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI).

La carga mundial de morbilidad debida a trastornos mentales está en aumento. La depresión es la principal causa de discapacidad en el mundo y participa con un porcentaje importante en los problemas de salud en general. La prevalencia de los intentos de suicidio a lo largo de la vida de varones homosexuales y bisexuales es aproximadamente cuatro veces mayor que la de los varones heterosexuales comparables.

Los estudios han demostrado de manera concluyente que las tasas de trastornos psiquiátricos son superiores en personas LGBTI, sin embargo, a partir del momento en que se les reconocen sus derechos e igualdad, esas tasas comienzan a decrecer.

Existe un creciente reconocimiento en todo el mundo de que la orientación hacia el mismo sexo y la diversidad de identidad de género y de expresión sexual no constituyen trastornos mentales o físicos. No obstante, muchos millones de personas LGBTI en todo el mundo siguen siendo estigmatizadas y discriminadas, y muchas sufren situaciones de violencia y opresión.

Todo ello debe impulsarnos a la acción. Podemos y debemos hacer más.

Tenemos que seguir creando conciencia y tomar medidas para garantizar que todas las personas disfruten del mismo derecho a vivir una vida sana libre de violencia, persecución, estigma y discriminación. El hecho de no apoyar los derechos humanos de las personas LGBTI y no protegerlas contra el abuso y la violencia tiene consecuencias negativas para su salud, bienestar y desarrollo.

La Declaración Universal de Derechos Humanos promete un mundo justo e inclusivo para todos. En el PNUD estamos comprometidos con reducir las desigualdades y poner fin a la exclusión. No podremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible si ciertos segmentos de nuestra población, por su misma naturaleza, no son tratados con igualdad.
 
“No dejar a nadie atrás” es un principio fundamental de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que debe incluir a las personas LGBTI en pro de una mejor salud, de un mejor bienestar mental y de los derechos humanos.